SIGUIENDO REGLAS II, o cómo dejamos de ver lo que es importante

SIGUIENDO REGLAS II, o cómo dejamos de ver lo que es importante

Consecuencias de ser inflexible aplicando mis reglas

Ahora bien, como todo parece tener consecuencias en variadas direcciones, no siempre la aplicación de las reglas que aprendemos resulta útil. O más bien sería la aplicación inflexible de las reglas aprendidas (o derivadas por nosotros mismos y esto daría también para otro post)  lo que puede ocasionarnos problemas.

Tomaré un ejemplo real (una publicación de New York Times de Junio de 1993) que aparece en (Hayes, Stroshal, & Wilson, 2014, pág. 357):

Florida, 16 de Junio. Una niña de seis años resultó muerta al colocarse frente a un tren tras decirle a sus dos hermanos y a su primo “quería convertirse en un ángel para estar con su madre”. Las autoridades informaron de que su madre tenía una enfermedad terminal

Podríamos deducir de su lectura, que la niña tenía, al menos, un par de reglas relacionadas con la conducta que acabó ejecutando. 1ª los niños al morir se convierten en ángeles 2ª Si me convierto en un ángel estaré por siempre con mi madre.

Seguir estas reglas de forma inflexible, sin tener en cuenta las consecuencias de hacerlo y tomándolas como lo más normal y racional que podía hacer, hizo que la niña acabara con su vida.

¿Qué podría haber hecho la niña “fusionada” con esas reglas?, ¿tenía alternativas viables?

Quizá me he ido a un extremo para explicar la cuestión pero, aunque las consecuencias habituales no resulten tan graves para los seres humanos, el mecanismo que subyace a algunos comportamientos desadaptativos es muy similar.

El problema de perder la sensibilidad

Muchos de las personas que buscan un psicólogo traen consigo una serie de reglas que, en el mejor de los casos, quizá fueron útiles en su día o en un contexto determinado, pero que aplicadas de forma inflexible en el momento y contexto presentes, le están provocando más y más sufrimiento.

El problema (la consecuencia en dirección problemática que tienen las conductas gobernadas por reglas) es que, según está mostrando la investigación, tener reglas nos hace (a veces en porcentajes sorprendentemente altos) relativamente inflexibles al contexto y las aplicamos sin tenerlo en cuenta.

La respuesta flexible

No siempre somos inflexibles en la aplicación de reglas e insensibles al contexto donde las aplicamos y es precisamente esa flexibilidad la que podría haber salvado a la niña y la que puede permitirnos tener una vida psicológicamente más saludable.

Ahora queda invitar al lector a reflexionar:

¿La aplicación de qué reglas le está complicando la vida, acumulando sufrimiento o están resultando infructuosas?

¿Se podrían aplicar de forma más flexible y adaptativa?

Si pueden responder a esto, están todavía a tiempo de que no se les “lleve el tren por delante”

Si creen que necesitan ayuda para encontrar las respuestas porque se sienten desbordados, pueden ir al formulario de contacto y estaré encantado en ayudarles a buscarlas.

Referencias

Hayes, S., Stroshal, K., & Wilson, K. (2014). Terapia de aceptación y compromiso. Bilbao: Desclée de Brouwer.